Ir al contenido principal

Efectos colaterales de negar las emociones


Todo en exceso es contraproducente, incluso la felicidad debe ser suministrada en dosis equilibradas o se corre el riesgo de perder la orientación sobre la realidad.

¿Conoces a alguien que siempre diga a los demás cuando expresan sus sentimientos negativos frases como: “todo estará bien” o “no pasa nada”? ¿O alguna persona que ataque y castigue a los demás haciéndoles sentir que está mal estar triste? Pues esos son síntomas que indican una actitud “positivista tóxica”.

Las emociones cumplen cada una función, reprimirlas no hace que desaparezcan, por el contrario, como un virus, mutan haciéndose más fuertes. Ni buenas ni malas, son emociones y, a cada una se debe dar su justo valor, ya que son interdependientes, necesarias todas para que existan como unidad.

Una persona que pretende siempre estar alegre, que ante los problemas asume una actitud de “no pasa nada” o “todo está bien”, genera un impacto negativo tanto para sí como para su alrededor.

Querer imponer una actitud optimista o positiva las 24 horas del día termina por producir aislamiento. Las personas temen acercarse o expresar sus sentimientos ante quienes son intolerantes con las emociones consideradas desagradables.

También resulta muy incómodo compartir con alguien que te juzga, critica o ataca por sentir de una manera y no de otra.

Cuando asumimos un “optimismo tóxico” creamos una personalidad paralela, es como vivir una realidad virtual en la que los problemas no existen y todo es agradable y perfecto. La vida es movimiento, transformación y caos. Sin estos elementos es imposible llegar al equilibrio.

Vivir es aceptar, honrar y perdonar. Para procesar las emociones debemos atrevernos a sentirlas, nombrarlas y describirlas. Observar cómo nos hace sentir, qué es lo que nos produce esa sensación de desagrado, qué reacciones físicas produce en nuestro cuerpo.

De esa manera alcanzamos la madurez emocional para procesar nuestras experiencias de vida tal cual son, viviendo en el aquí y en el ahora.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

DOLOR a corto plazo vs PLACER a largo plazo

¿Te has propuesto alcanzar una meta u objetivo y cuando te encaminas hacia él te detienes en el dolor que te produce cada paso que das?,  ¿quieres dejar de fumar, pero no dejas de pensar en las ganas de fumarte un cigarrillo?,  ¿quisiera culminar tus estudios, pero te ahogas en el sufrimiento de las tareas que te asignan?  Pues entonces estás aplicando una asociación emocional invertida. El problema radica en que la mayoría de las veces nos enfocamos en el dolor a corto plazo que nos produce algunas decisiones sin percatarnos de la satisfacción y el placer a largo plazo.  Cuando estas frente a la ansiedad del cigarrillo, por ejemplo, piensa en el placer que te proporcionará darle una calada, eso aliviaría el dolor momentáneo, el que experimentas en ese momento, pero al hacerlo y declinar en tu decisión de abandonar el vicio habrás retrocedido, lo cual te proporcionará luego el dolor de no haber logrado lo que te has propuesto. Si tu decisi...

¿Qué hacer cuando SOMOS LLORONES o LLORONAS?

Hace unos días una usuaria de Facebook me preguntó que,  ¿Qué pasaba con las personas que lloraban por todo?,  pues lo primero que debemos saber es que no hay nada malo en llorar y que expresar nuestras emociones no sólo es recomendable sino absolutamente necesario. Vivimos en una sociedad que no da tiempo para sentir, ajetreados cada día, siempre pensando en lo elemental dejamos de lado lo sustancial.  Los parámetros que marca el mercado nos ponen cada vez más alta la barandilla y nos vuelve más competitivos. En medio de un caos así, el mostrar rasgos de aparente debilidad o sentimentalismos es visto como incapacidad o fragilidad.  Por eso vivimos con los sentimientos anudados en la garganta, el corazón, el estómago o los riñones. Nada peor para la salud que el guardar resentimientos o dolores mal curados. Llorar es una reacción física reflejo de un estado emocional.  Así como ante la entrada imprevista de una partícula de pol...

DETENERSE o CONTINUAR - Agilidad Emocional

Los obstáculos están allí para ser superados, entre detenerse o continuar, yace el secreto de una vida plena o una desventurada.  Todo es según el cristal donde se mire, diluvio hoy, riachuelo mañana, el secreto está en ti y en tu agilidad para adaptarse a las nuevas situaciones y emociones. Una fábula popular cuenta que un joven campesino recibió en su cumpleaños un hermoso obsequio, un caballo pura sangre.  El chico se sentía glorioso cabalgando en la llanura, la gente celebraba su extraordinaria dicha al recibir tal regalo, hasta que un tropiezo en el camino lo hizo precipitarse bruscamente y caer entre laderas y peñascos.  La caída resultó en una fractura de fémur y múltiples lesiones. Toda la familia recriminó aquel obsequio y lo asumió con desdicha.  Al siguiente día llegaron soldados a golpear la puerta de aquella familia, la guerra había iniciado y venían a llevarse a los hombres jóvenes del pueblo, se llevaron a todos menos al joven que ...