Si alguna vez te has mirado en el espejo y la imagen reflejada te parece imperfecta, agradécelo, porque eso es exactamente lo que nos hace seres con un valor único. A diario nos bombardean con ideas que refuerzan la percepción de que todos los cuerpos deben ser iguales, que para ser lo que denominamos “belleza” hay que cumplir con ciertos parámetros estéticos que nada tienen de parecido con la realidad. Los medios de comunicación imponen un patrón por el que modelamos en una pasarela interminable de sufrimiento y decepción. Somos muchas veces capaces de hacer cualquier cosa con tal de alcanzar el tan anhelado estándar físico que muchas veces ignoramos que el precio se paga con nuestra propia vida. La verdadera pandemia que azota a la humanidad es la insatisfacción que produce no poder cumplir con los cánones sociales. Gran parte de los estados de baja vibración global son producto de este fenómeno arraigado. Para vivir bien hay que tener un profundo amor por sí mismo...
Proyecto altruista que surge de la necesidad de superar el analfabetismo emocional tan abundante en la sociedad contemporánea.