Es natural sentir miedo cuando nos encontramos en situaciones nuevas o desconocidas como la que hoy atraviesa el planeta. La nueva amenaza global del coronavirus sin duda a disparado los índices emocionales como nunca antes se había visto. El consumo compulsivo de información nos intoxica, es casi tan dañino como el propio COVID-19, por eso es tan importante que regulemos el uso que hacemos de los espacios virtuales, sobre todo en estos días tan revueltos. Es probable que para muchas personas el aislamiento social pueda incrementar la sensación de incertidumbre, generando fuertes estados de frustración colectiva. Quedarnos en casa todo el día puede conllevar al agobio, sin embargo, existen muchas alternativas creativas que pueden sacarnos de ese estado de ansiedad. Practicar la paciencia y generar nuevos hábitos nos ayudará a adaptarnos a la nueva situación, de esta manera será más llevadera e incluso podríamos aprovechar mucho mejor el tiempo que dure. Manejar el eno...
Proyecto altruista que surge de la necesidad de superar el analfabetismo emocional tan abundante en la sociedad contemporánea.