Somos energía, nuestro cuerpo es conductor de vibraciones, pulsiones de vida son las que nos conducen en vez de un lugar a otro, en vez de un destino a otro. El entorno está allí y nosotros en él, nuestra intención es la que determina la diferencia en la manera en la que el afuera nos afecta, nos motiva, nos perjudica o nos inspira. Hay personas que viven su vida sin intención, son como botellas vacías arrojadas al mar de la vida, movidas por la olas de los acontecimientos sin tener control de su curso. La intención es energía vital para todo lo que nos propongamos, sin la intención no existe la pasión y la vida sin pasión, ¿es realmente vida? Cuando hablamos de intención nos referimos a esa vibración que ponemos sobre las cosas, es esa energía que nos impulsa. Despertamos en las mañanas y nos decimos - "Hoy tendré un buen día" -, o estamos pensando en un regalo para ese alguien especial y vamos a buscar en las tiendas con la intención de sorprenderle, de alegrarle...
Proyecto altruista que surge de la necesidad de superar el analfabetismo emocional tan abundante en la sociedad contemporánea.