Nuestra vida está determinada por la manera que abordamos los problemas y las adversidades. Todo depende del poder que le otorgues a las circunstancias difíciles de tu vida. Muchas veces caemos en la trampa que nos tiende el pensamiento haciéndonos creer que un problema es superior a nuestras capacidades y que puede controlar todo en nuestras vidas. Se trata de una creencia muy arraigada en la sociedad, nos bloquea el pensamiento y nos hace mirar las cosas desde una perspectiva de escasez, conformidad y resentimiento. Cuando a un problema le damos el poder de la omnipresencia, estamos sentenciados al fracaso, esta visión nos inhibe de actuar en la resolución del nudo crítico. Otra trampa n la que muchas personas suelen caer es en asumir los problemas como algo personal. Pensar que algo que te ocurre te pasa solo a ti o porque eres tú, ¿Cómo puedes encontrar la inspiración en medio del autocastigo? La mayoría de las personas que han alcanzado logros en sus vidas lo han hec...
Proyecto altruista que surge de la necesidad de superar el analfabetismo emocional tan abundante en la sociedad contemporánea.